"Y recuerdo aquel beso sin apoyo que quedó entre mi boca y el camino de aquel cuello, aquel beso y aquel día"
Miguel Hernández
Es curioso como te vas y me vienen de golpe una montaña de recuerdos.
Habíamos llegado a casa y estábamos recostados en mi cama. Tu llorabas, mientras decías "no quiero estar solo, no me dejes solo" yo sabía que no te referías a ese momento, nunca había conocido a nadie con tanto miedo a la soledad y supe que quería quedarme, que no me rendiría aunque me lo pusieras difícil, que malos momentos tenemos todos...yo quería aguantar los tuyos.
Cada uno debe aprender a aguantar su soledad, a aguantar su vela. Si esto no pasa y nos empeñamos en sostener la vela de otra persona llegara el dia en el que una de las dos velas te acabe quemando.
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